viernes, 16 de agosto de 2013

Aguas oscuras


 (auto-conclusivo)

Autora: la escritora estadounidense Claudia Gray, más allá de ser conocida por Aguas oscuras, muchos la reconocerán como la escritora de la saga Medianoche, compuesta por: Medianoche, Adicción, Despedida y renacer.

Sinopsis: Un secreto amenazador. Un viaje sin retorno. Una oscura maldición.

La embarcación más lujosa de todos los tiempos, el Titanic está a punto de zarpar con destino a Nueva York. En él viajará Tess, una chica de 18 años que trabaja como sirvienta y sueña con llegar a los Estados Unidos para empezar una nueva vida, y también Alec, un atractivo joven de primera clase, hijo de un poderoso magnate americano, por quien Tess siente una atracción instantánea. En un viaje marcado por la fatalidad, en el que los secretos más oscuros saldrán a la luz, Tess y Alec deberán romper la maldición que los acecha incluso en las oscuras aguas del Atlántico.


Tengo que partir diciendo que soy una amante de la historia del Titanic, del barco y de su hundimiento como hecho histórico y catastrófico, más que la película en sí con al historia de Rose y Jack, pues dejando eso de lado, la majestuosidad del barco fue muy bien lograda por James Cameron. Dado este mismo fanatismo por el barco, he leído mucho acerca de él, y seguiré leyendo todo lo que contenga un pedacito de su historia, aunque sea dentro de fantasías, como este libro: Aguas oscuras.

Una vez aclarado lo anterior, puedo comenzar diciendo que desde que supe de la existencia de este libro he querido leerlo. Básicamente, y como pudieron ver en la sinopsis, Aguas oscuras es un libro ambientado en el Titanic, pero lo que más me ha gustado de esta entrega es que toda la historia sucede o es relatada por una pasajera de tercera clase, Tess, quien está en el barco porque es la sirvienta de una familia adinerada donde la mayoría de los integrantes que la componen no conocen la palabra humildad y mucho menos la palabra respeto, dejando de lado a “la” persona de esa familia que uno creería que es adoptada: Irene, de quien es doncella Tess, quien es un personaje adorable, pero lamentablemente sometida a una madre insoportable. En fin, Tess conoce a Alec, nuestro galán de la historia, que es tan joven como ella, con muchos sueños como ella y también viaja en el Titanic, sin embargo él es un pasajero de primera clase, y claramente eso ya los aleja de cualquier encuentro que pudiera llegar a ser aceptable, sobretodo en una época donde pobres no se podían mezclar con ricos, y eso en el Titanic se hacía notar.

Aunque hasta ahora no he mencionado nada de fantasía, este libro sólo está ambientado en un lugar físico real, pues contiene más fantasía de lo que les puedo expresar acá, sólo les diré que en este Titanic viajaban hombres lobos, quienes pertenecían a una hermandad liderada por Mijail, quien está en una misión dentro del barco, que es integrar a la hermandad a alguien que viaja en él. Tess por su parte, tuvo la mala suerte de estar en el lugar equivocado más de una vez, y Mijail lo ha notado y no la dejará en paz hasta acabar con ella, no porque la vea como una amenaza, nadie lo es frente a un hombre lobo/conde/adinerado/sobrenatural, ella simplemente se volvió su obsesión. Junto a Alec tendrán que superar muchas barreras, no sólo las del mundo sobrenatural, también las barreras de vivir en mundos diferentes, donde el dinero y la clase imponen sus reglas, todo esto mientras el fatídico final del primer viaje del Titanic se acerca. ¿Podrán superarlo? ¿sobrevivirán?

Crítica

Encontré este libro en una video-reseña en youtube y apenas supe que trabaja el tema del barco supe que lo leería, y lo hice (claro está jajaja). Me pareció un muy buen libro, rítmico, con buenos relatos y suspenso. Una buena mezcla entre historia, amor y fantasía, que además está relatada en, para mi gusto, una cantidad aceptable de páginas (342). Me gustó mucho el personaje de Alec, es un joven realmente adorable, pero más me gustó el personaje de Tess, porque ella, a pesar de todos los esfuerzos que ha hecho en su vida, pues trabaja de sirvienta desde los 13 años, ha salido adelante, sin sentirse ni hacerse ver como la “damisela en peligro” (cosa que al parecer no nos gusta a todas las lectoras jajaja). Por lo demás, voy a destacar que el tercio final del libro, donde se relata el hundimiento del barco (aunque no de forma específica) logró apretarme el corazón, imaginando el dolor de las personas que estaban ahí en ese momento, en los botes salvavidas, en el agua helada, y más tarde, cuando los rescatan, cuando ven a su alrededor y recuerdan a quienes han perdido. No lloré, pero hubieron momentos muy, muy emotivos. Por todo esto puedo decir que me gustó el libro y lo recomiendo! Un final conforme a la expectativas (por lo menos para mi) y personajes que cumplen muy bien su función dentro de la historia.

Sigan revelando mundos!

Irisviel

Dejando de lado mi crítica al libro, hay unos detalles que no puedo dejar pasar: a medida que iba leyendo el libro, muchas partes se me fueron asemejando con la historia de Rose y Jack en la película Titanic de James Cameron, lo que me llevó a pensar que la autora había visto la película y ello le bastó para escribir el libro. Sin embargo, al final del libro ella expresa su interés por la historia del barco, y que ello la ha llevó a hacer una exhaustiva investigación de él para incluir mejores detalles en el libro. A mi parecer todos los “detalles” que ella describió no son más detalles de los que podría haber sacado al ver la película. Quizás no soy quien para decir algo de una escritora, pero yo también he leído mucho de la historia del barco y debo decir que hay más detalles que pudiese haber descrito, como: dónde se perdieron los binoculares en el barco, lo cual fue una de las causas de que no avistaran a tiempo el iceberg; como que la gente en realidad no embarcó en la orilla del muelle en Southampton, sino que tuvieron que ser trasladadas en transbordadores porque el barco era muy grande y tenía que estar en alta mar, pues a la orilla del muelle hubiese encallado. Por nombrar algunas. Con esto quiero decir que, si su investigación, a mi parecer, hubiese sido tan exhaustiva como ella expresa al final, los detalles hubiese superado a lo ya visto. Así como personajes, ella establece haber usado personajes que en realidad viajaron en el barco, pero a todos ellos ya los vimos en la misma película. Nada nuevo.

Finalmente, sí rescato la información que entregó de cómo vivían los y las sirvientes de esa época, los lugares donde tenían que dormir en las casas de los señores, el frío, el hambre, las incomodidades, sólo por el hecho de ser sirvientes. Lo rescato porque todos esos datos fueron recopilados de la tesis de una amiga de la autora, quien tiene una colección de libros sobre la vida de la servidumbre a principios del siglo XX. (= exhaustivo, algo nuevo).