domingo, 5 de abril de 2015

Cartas de amor a los muertos


Título original: Love letters to the dead.
Autor: Ava Dellaira.
Editorial: V&R (Zig-Zag)
Empaste: Tapa blanda sin solapas.
Páginas: 337.
Puntuación: 4/5

La lectura de este libro fue posible gracias a la colaboracion de Editorial Zig-Zag.

Sinopsis

Todo comienza con un trabajo para la clase de literatura: escribir una carta a una persona muerta.

Laurel decide escribirle a Kurt Cobain, quien murió joven como May, su hermana. Luego de la primera carta, ya no podrá detenerse. Escribirá otras a Janis Joplin, Amy Winehouse, Jim Morrison, y Heath Ledger, entre otros personajes famosos. Sin embargo, no le entrega ninguna a su profesora. La tarea permanece oculta...como tantas cosas en su vida.

Laurel escribe sobre lo que le pasa: cómo se siente empezar en otra escuela, lo difícil que es forjar nuevas amistades, cómo es el primer amor o vivir con padres separados y, lo más importante, escribe sobre la muerte de May. De esta manera, comienza a relacionar las cosas que compartió con su hermana y sus experiencias personales, con las vidas y muertes de estos iconos. Cuando escriba la verdad sobre lo que le ocurrió, podrá aceptar la muerte de May y sólo así logrará verla yy recordarla como la persona que siempre fue: adorable, asombrosa e...imperfecta.

Crítica

Desde que vi una reseña de este libro en un canal de youtube estadounidense, quise leerlo, sin embargo no había tenido la oportunidad de adquirirlo hasta ahora, gracias a la editorial. Por ende, apenas lo tuve en mis manos comencé a leerlo, y cada vez que podía, cuando el trabajo me daba algún respiro, avanzaba lo que más podía, y debo decir que el libro me sorprendió mucho. No pensé que a medida que iba entrando en la historia y conociendo a Laurel y su vida iba a llenarme de tantos sentimientos.

Cuando comienzas a leer el libro sabes que te enfrentas a un personaje que ha sufrido una gran pérdida, por lo tanto de cierta forma será un personaje medio depresivo, pero es algo que sabes porque la sinopsis lo advierte, sin embargo, con el avance de la lectura te das cuenta que hay algo más que sólo tristeza, Laurel realmente tiene problemas para conciliar la personalidad que tenía su hermana con su personalidad propia, lo cual hace notar en muchos relatos donde ella quiere ser si o si como su hermana...aunque eso es comprensible, tomando en cuenta que es la hermana menor...pero hasta cierto punto se ve como un poco enfermizo. Todo esto dejando de lado el hecho de que con cada relato Laurel trata de omitir información, en cuanto a lo relativo a la muerte de May, por lo que se da a entender que ella tuvo algo que ver con dicha muerte. Hasta este punto a uno lo invade la incertidumbre. Sin embargo, al avanzar más, esa incertidumbre se vuelve enojo, porque cada vez que está a punto de decir lo que sucedió, dice: “no puedo dejar que sepan lo que sucedió, si lo saben ya no me querrían”. Lo cual con el tiempo, se vuelve un poco molesto, y lo peor es que esa actitud la hace perder a las amistades que le costó conseguir y a su novio, a quien amaba y a quien pierde por tratar de ser como su hermana y no como ella misma. En este punto, si alguna vez se siente pena y lástima por Laurel, ahora dan ganas de golpearla con el mismo libro ¬¬'.

Luego, cuando por fin logra decir lo que siente y lo que realmente sucedió la noche de la muerte de May, y no sólo esa noche, sino mucho tiempo antes, logras comprender a Laurel, logras entender porqué quería tanto esconder la verdad y porqué, de cierta forma, ella se siente culpable de la muerte de su hermana. Sin embargo, a su vez te das cuenta que May, quien se vio como una hermana maravillosa todo el libro, realmente no lo era, y comprendes que todo lo que pasó Laurel en su vida, todo el dolor, todo el sufrimiento y todos sus problemas de personalidad y confianza en si misma, son culpa de May, a quien Laurel tanto amaba. Creo que en este punto es cuando olvidé toda la rabia que tuve por Laurel en algún momento y culpé a May por todo, por su descuido, por sus irresponsabilidades. Si bien, en algún momento ella no era así, en el camino se perdió y arrastró a Laurel con ella. Y lo pero no fue eso, finalmente “la abandonó” pues creo que hasta el final de libro sigues con la misma duda ¿accidente o suicidio?


Por otra parte y debido a lo anterior, es increíble como a pesar de todo, el personaje de Laurel logra salir de el agujero en el que se encontraba, se encontró a sí misma y se pudo perdonar por lo que hizo, o por lo que quizás no hizo. Recuperó y unió a sus amistades y pudo volver a querer y apreciar realmente a sus padres. Logró una reconciliación no sólo con el mundo, sino que con ella también, que para mi gusto es lo más importante.

Además el libro toma consigo temas actuales como la homosexualidad, lesbianismo, maltrato familiar, alcoholismo, drogadicción, abuso sexual...y desde el punto de vista que se ven son muy aclaratorios, para bien de todos, aunque en muchos casos la realidad de dichos temas pueden llegar a sorprender al lector. Pero lo que destaco de la presentación de estos problemas, es que muestran soluciones factibles y realistas en el libro.

Y bueno, reconoceré la originalidad de la escritora de contar el libro a través de cartas. Fue bastante entretenido, sobretodo porque Laurel no sólo relataba historias de ella y su hermana, sino que también iba recordando y así mismo dando reseñas, de la vida de los personajes a quienes les escribía, y fue entretenido, por lo menos para mi, conocer a aquellos personajes de quienes sólo había oído sus nombres.

  
Lo único por lo que no le doy las 5 estrellas completas es porque en varios momentos me aburrió la actitud de Laurel, la sentía demasiado infantil, quizás tenía motivos para ser así, pero ese detalle, personalmente, no me gustó.

Sin embargo es un libro realmente recomendable, que de cierta forma puede incluso a ayudar al lector a ver las cosas desde otro punto de vista.

Algunas informaciones comentan que Fox 2000 pictures tiene dentro de sus opciones llevar el libro a la gran pantalla, estaremos atentas a más información.

Lean, sigan, compartan y no dejen de revelar mundos.

Lorena Fernanda