jueves, 10 de julio de 2014

Reseña de un Seguidor, presenta: Daniel no habla

Hola Reveladores! como saben, cada cierto tiempo, recibimos reseñas de seguidores, y hoy es el turno de la Reveladora Ligia Briones! :D Gracias!

 
Título Original: Daniel no habla.
Autor: Marti Leimbach.
Editorial: Books4pocket
A la venta en Chile: Si.
Páginas: 318
Mi puntuación: 5/ 5.

Sinopsis

Daniel no habla es una apasionante novela que explora la determinación de una madre por ayudar a su hijo. Una historia de amor profunda, que extiende su sabiduría más allá de las limitaciones de la discapacidad y se sumerge en la esencia de la naturaleza humana. Una vibrante novela, llena de ironía y coraje, que arranca una sonrisa a la vez que encoge el corazón. “Los lectores de Daniel no habla no viajarán a la inevitable complejidad que envuelve a la mayoría de los niños discapacitados que crecen entre adultos. En su lugar, la autora nos pone cara a cara con las dificultades de criar a un niño autista en sus primeras etapas, centrándose en la vida interior de una madre luchadora y sus frenéticos intentos por rescatarlo. “La crisis que sufre esta madre y su posterior recuperación, impulsada en gran parte por algunos importantes descubrimientos personales, nos da razones para albergar la esperanza, enfrentarnos a lo que tenga que suceder, y para que otras madres como ella puedan controlar la forma de elegir su camino”.

Critica

Leí el título y capto mi atención enseguida, si bien creí que la trama sería más del tipo final feliz, grata fue mi sorpresa al darme cuenta de que estaba equivocada. Daniel no habla es una historia que te hace pensar, meditar y averiguar qué harías tú siendo madre de un autista.

El cómo la autora plasma el papel de “madre incondicional”, es brillante, creo que todas las madres de hijos con discapacidad se sentirían realmente identificadas con el arduo trabajo de Melanie, madre de Daniel. Y como expone a la sociedad frente al tema del autismo me hizo entristecer, y darme cuenta que juzgar es lo mejor que sabemos hacer.


Admito que desde la mitad del libro empecé a odiar, de una forma incontrolable, al padre de Daniel, y lo sigo odiando; y odié aún más a la autora por darle un papel tan feo. Pero la verdad es que eso enriquecía más mis ganas de leer y saber cuál sería el final de esta historia tan conmovedora.

En fin, definitivamente recomiendo el libro, es más, obligare a todos los que me rodean a leerlo. 

Ligia Briones